«Un paisa influyente en la educación de Francia»

POR JOSÉ GUILLERMO PALACIO (El Colombiano)

El papel de Nelson Vallejo-Gómez como asesor del ministerio de Educación de Francia y creador de nuevos paradigmas educativos es un orgullo para Antioquia y Colombia.

POR JOSÉ GUILLERMO PALACIO (El Colombiano)

Clique aquí para ver el original de la entrevista (El Colombiano, 12/07/2018)

El filósofo Nelson Vallejo-Gómez, cerebro fugado de Medellín, con altos estudios en la universidad de La Sorbona, París, y otros altos institutos europeos, es uno de los líderes científicos de la educación en Francia. EL COLOMBIANO lo contactó en su reciente visita a la ciudad. Dice que lo único que no puede remplazarse en el mundo de las tecnologías es al maestro. “Ningún robot, ni ningún computador, dará lo más importante que requiere la educación a saber: el eros, el amor, solo con amor se enseña y se aprende”.

Nelson Vallejo-Gómez (der) con la directora general de la UNESCO y el MinEducación Jean-Michel Blanquer, Paris 2019

¿Qué lo hace tan cercano al ministro de Educación de Francia?

“Lo cercano es una empatía espiritual que tiene que ver con una visión de mundo en cuanto confianza y complejidad del sistema educativo. Una amistad de 20 años en los que hemos hecho múltiples proyectos. Cuando él era director del Instituto de Altos Estudios para América Latina, en el 98, y yo asesor del entonces ministro de Educación Superior y Tecnologías francés, Claude Alegra, organizamos la primera reunión de ministros de Educación de América Latina, Caribe y la Unión Europea en 2000. Es una amistad y un compromiso por la educación global que ha perdurado”.

¿Cuál es su papel para construir el nuevo modelo de educación en Francia?

“Mi papel consiste en acompañar al ministro en la estructuración de las diferentes fuentes de apoyo de investigación, experimentación y comparación internacional para que la política pública educativa de Francia se apoye no en ideologías de izquierdas o derechas; de teorías contra prácticas, y de pedagogías contra disciplinas, sino que en conjunto se entramen los diferentes conocimientos y experiencias en las investigaciones y los mismos profesores en perspectivas de un sistema que sea lo más objetivo, conceptuado y razonable posible para una nación de 70 millones de personas, en un sistema con casi un millón de profesores, 12 millones de alumnos y en un marco democrático”.

“Es una pregunta fundamental desde que existen sociedad y cultura en la humanidad. Se educa para ser una persona capaz de pensar por sí misma, responsable y solidaria, hoy se educa a un ciudadano capaz de tener y participar en una democracia cognitiva. Es decir, capaz de cuestionar las políticas que gobiernan la sociedad y aportar lo mejor desde sus propias experiencias y conocimientos. La educación es para la libertad ante todo, educar para ser libre y para ser más humano”.