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Navidad del Año de Cruz & Gracia 2025

Nelson Vallejo-Gómez

Amanecer de Navidad tras techos parisinos, Foto NVG.

Los rayos del amanecer iluminan las nubes del cielo y el horizonte se cinde de oro por detrás de los techos parisinos que contemplo desde la ventana de mi morada.

Veo y siento que el cielo celebra Navidad.

Hay en esa palabra, Navidad, algo maravilloso, como un tesoro en custodia por cuatro ángeles magos del Adviento: Esperanza, Paz, Alegría, Amor.

Navidad es el tesoro del niño que hemos sido y seremos; el niño de mamá que le dió a luz.

Navidad es eterno y cotidiano agradecimiento de natalidad en nuestro corazón.

Cada Navidad lo recordamos, cuando nuestras emociones primeras pasan por el corazón:

Recordamos que Navidad es el niño que en nuestro corazón dió el primer grito de asombro vital, los primeros llantos de hambre y sed, de frío y temor, las primeras sonrisas de gracias.

Navidad es ese niño que dentro de nosotros aprendió a guardar en su profunda intimidad el misterio del tejido de las primeras vocales, consonantes, sílabas, palabras.

Navidad es recordar que, cada amanecer, dentro de nuestro fuero interior, renace el niño que somos, gracias a quien sabemos:
-de dónde venimos,
-quiénes somos y
-a dónde vamos.

Navidad contiene el secreto de la longevidad de nuestra vida: conservar, cada día que nos sea dado vivir:
-la curiosidad de la infancia,
-las aspiraciones de la adolescencia,
-las responsabilidades del adulto y
-la sabiduría del anciano que hace de la niñez, esperanza, hace de la adolescencia, alegría, hace de la adultez, paz y, hace de la ancianidad, amor.

Navidad: pesebre tejedor de humanidad espiritual, de PoÉticaDeCivilidad.

Pesebre en musgo de los Andes antioqueños. Foto Héctor Abad Faciolince