Bitácora Facebook MetaBabel (París, avril, 2019)

Requiem por Venezuela 😭

Por Nelson Vallejo-Gómez

La información planetaria pone sucesivamente en la televisión, el choque de imágenes distintas; entonces emerge la complejidad, la dignidad e indignidad de individuos, sociedades, culturas y naciones.

Impresiona al ver la elegancia, el orden y la sobriedad en la ceremonia japonesa de «traspaso de poder», su simbología milenaria, su fuerza espiritual, alma de su nación, coherencia de su Memoria, profunda conciencia de su Historia, por un lado y, por el otro, la miserable desintegración del tejido social en Venezuela, la ausencia de nación y de historia en común.

Véase sin ideología política, el caos individual y colectivo, que ha llevado a la crisis migratoria más importante de los últimos siglos en Américas (sólo le gana, en cifras, la migración interna de los desplazados en Colombia por las guerrillas y los paramilitares); véase la avidez y la mediocridad para el bien (son excelentes para hacer el mal) de la dirigencia chavista venezolana, que son unos corruptos, sin otra conciencia que la justificación ideológica de un clan mafioso.

Urge constatar lo que han hecho de la nación venezolana: una caserna, un pozo de petróleo envenenado, una botella de whisky por un puñado de dólares; se ha manipulado la Historia; se ha traicionado la memoria republicana del Estado-Nación; se ha abierto la caja de Pandora y azuzado las pasiones tristes; se ha vendido a un pueblo desesperado y en miseria, a un pueblo sin nación, el imaginario de una revolución de pacotilla, inspirada por un caudillo que creía en la palabra sin concepto y en el concepto sin idea.

La última caricatura del socialo-comunismo usurpado en América Latina, transvestido de «castro-chavismo», se juega en las casernas.

Así de fantoche, la suerte de las tiranías siempre terminan en una caserna.

De eso y de andar con cónsules romanos, germanos o franceses, la historia de Occidente y de «Extremo-Occidente» sabe bastante.

Una vieja cicatriz persa en su cara a-Grecia-da.

Algunos dirán que no viene al caso comparar las imágenes del «cambio de emperador» en el Japón y su cultura milenaria, que ha sido capaz de sobreponerse en el último siglo a catástrofes humanas, como el bombardeo nuclear de las ciudades de Hiroshima y Nagasaki, y naturales como el reciente maremoto y la explosión nuclear en el puerto de Fukushima… mientras que Venezuela…

Acoto, no pido un emperador ni una cultura imperial para el pueblo venezolano; tampoco creo posible un caudillo castro-chavista en Japón ; los japoneses bien saben de viejas guerras ideológicas y mortíferas con China.

Ad Augusta per Angusta 🙏